Como parte de la experiencia SANTA CENA FAMILIAR, junto con compartir unidos como familia la mesa del Señor en el templo, hicimos un lindo desafío a todas las familias del primer ciclo.
Cada familia se llevó un especial “Individual de la comunión”, una invitación para que replicaran en la intimidad de su hogar, la Cena con el Señor; extendiendo así la bendición a toda la familia.
Un recordatorio de que Jesús no es solo un invitado ocasional al que debemos visitar en el templo en fechas especiales, sino que Jesús quiere vivir y habitar en nuestros hogares y corazones, no ocasionalmente sino en nuestra mesa cotidiana.
Estas fotitos que nos llegan desde la intimidad de cada hogar alegran nuestro corazón, no solo por cumplir con el desafío, sino porque tenemos la fe de que cuando le abrimos la puerta de nuestro hogar a Jesús, el mundo comienza a cambiar.
Quédate con nosotros y con nuestras familias siempre.